Conversaciones con Rachel
Hacía rato que le debía una visita a Rachel Cusk.
Autora muy recomendada, tenía su libro Tránsito en mi mesa de luz hacía rato. Lo quería atesorar para un momento especial porque anticipaba que me iba a encontrar con alguien maravilloso.
Casi me decepcionó. Pero no.
Fue así: pensé que me iba a encontrar con una novela divinamente relatada, una novela que, como dice la contratapa me iba a contar las peripecias de una escritora que "Tras una dolorosa ruptura sentimental, se muda a Londres con sus dos hijos. El derrumbe de su matrimonio y su hogar ha provocado profundos cambios- morales, artísticos, prácticos- en su forma de ver la vida. En Londres intentará construir una nueva existencia para sus hijos y para ella ....". Claro que no seguí leyendo la contratapa donde me advertía que Rachel REFLEXIONA en torno a temas vitales ... entonces más que una novela horizontal es más bien vertical. Me explico: lo horizontal, para mi, es aquello que progresa en una línea de tiempo, es decir: pasan cosas. En Tránsito se profundiza sobre algunos temas, por eso es vertical.
La protagonista tiene una serie de encuentros con un ex amor, el contratista que le está reformando la casa, su peluquero, otros escritores, una estudiante a la cual está mentoreando, una amiga de "toda la vida", un familiar, unos vecinos odiosos. En realidad no importa mucho con quién, lo que importa es lo que Rachel tiene para decir sobre cómo armamos nuestras propias narrativas vitales, cómo tomamos decisiones, qué nos condiciona para tomar un camino u otro y más.
Es más un ensayo que una novela, o quizá un híbrido. A mi personalmente no me importó demasiado la etiqueta, sí me importó su mirada. Y atento, hay un cuidado poético en los escenarios en que se desarrollan esos encuentros, uno puede ver al personaje en la peluquería manteniendo esa charla existencial mientras se tiñe o adivina la inquietud que la invade al escuchar a sus vecinos acechando. Si quieren, les podría decir que es un ensayo en una novela, algo así. Subrayé todo el libro y quiero volver a leerlo porque siento que la autora está de vuelta de un montón de conceptos que para mi son casi axiomas, entonces me gusta eso de que me obligue a replantearme "verdades". Aquí les dejo alguna cita.
"Creo que tiene que algo que ver con prestar atención no a lo que te resulta más natural, sino a lo que más te cuesta. Nos han imbuido tanto esa doctrina de que tenemos que aceptarnos, que la idea de no aceptarse es bastante radical"
"Repuse que, en mi opinión, la mayoría de los matrimonios funcionaban como dicen que funcionan los relatos, gracias a la suspensión de la incredulidad. En otras palabras: no era la perfección lo que los sustentaba, sino el empeño por evitar ciertas realidades".
La descripción de este personaje me resulta tremenda, de lo mejorcito que he leído últimamente:
"Amanda tenía un aspecto juvenil sobre el que la pátina de la edad parecía torpemente aplicada; era como si, más que envejecer, la hubieran tratado sin el debido cuidado, como la fotografía arrugada de una niña. Su cuerpo menudo y rollizo se hallaba en un estado de constante animación que, de vez en cuando, dejaba entrever una cautela oceánica. Hoy, el tinte gris de la fatiga yacía justo debajo de su rostro maquillado; me dirigía frecuentes miradas, con la cara resquebrajada frente al sol, comos si buscara su propio reflejo."