Te banco igual Maggie
El otro día casi le arranco los ojos a un librero que osó contradecirme en torno al libro Hamnet de la irlandesa Maggie O'Farrell (de pie, por favor). Me dijo displicente algo así como "todo lo que sea en torno a Shakespeare resulta atractivo". ¡Dejate de joder librero que sos re pro pero que en este caso te equivocaste grosso! Me limité a hacerle "no" con el dedito y decirle que "no estoy de acuerdo", aunque tuve un par de imágenes estilo Kill Bill de Tarantino asolando mis fantasías.
Hamnet es un libro destinado a ser un clásico, en su momento escribí algo al respecto en este mismo blog, andá y fijate. Y vas y lo comprás. Es una obra maestra.
Me fui por las ramas, en realidad quería contarles sobre el último libro de Maggie, el que vino después de Hamnet. Resulta que me enteré hace meses que Maggie estaba preparando su próximo lanzamiento. La busqué en el Kindle y me lo pre compré como con tres meses de anticipación. The marriage portrait es efectivamente el retrato de un matrimonio entre la nobleza italiana y renacentista. Se trata de Lucrezia de Médici con el Duque Alfonso de Ferrara. Si una es ansiosa como yo, va sin pausa y con prisa a Google y busca la historia "real" , así ya uno se entera del final y no sufre al santo botón y se concentra en la prosa maravillosa y en la estructura gloriosa y en los giros astutos. Entonces ya sabía que aquel matrimonio estaba condenado al fracaso, que Lucrezia murió en circunstancias sospechosas, que Alfonso era un violento de temer, dos más dos = cuatro. Pero no sucedió, lo del asesinato sí sucedió o más o menos, lo OTRO no sucedió. Lo de maravillosa y gloriosa y astucia que nombré una o dos líneas atrás.
The marriage portrait me resultó leíble, entretenido por supuesto, pero no encontré la profundidad, la densidad y el disfrute al escribir que destilaba cada frase, cada palabra de Hamnet. Allí había tiempo, mucho tiempo rumeando un tema, había conexión con el mapa británico de aquellos años, había reitero, tiempo, no me refiero al tiempo material que te lleva escribir el libro, es decir "bajar al papel" lo que está en tu cabeza, el libro se escribe antes, mucho antes. Capaz que se te dispara en tu infancia con un instante, o en una clase a partir de lo que dice una maestra o lo que sea. Pero esas escenas te acompañan desde lo consciente o desde otros lados escondidos, pero el tiempo hace maravillas. Y la práctica obvio. Y la práctica de Maggie fue siempre excelente, leí todos sus libros y son todos de buenísimos para arriba. Hamnet fue la consecuencia de todo eso. Del tiempo, del trabajo, de la experiencia de publicar.
Como dice May Sarton ( otra vez de pie por favor), en su libro Anhelo de raíces "¡Con qué frecuencia un libro 'de éxito'se ha convertido para su creador en un enemigo, un enemigo que nunca podrá destruir del todo, con el que no podrá acabar, pero que será su tormento día y noche!". Yo espero que Maggie no esté atormentada, porque estoy convencida de que este The marriage portrait será el escalón necesario para otra maravilla. Y si no lo es, Maggie, estáte tranquila. Ya hiciste más que suficiente.
Así que sí, amigos lectores, vayan y léanlo, se van a entretener, verán algún destello de lo que fue la obra maestra, vivirán un poco de aires renacentistas italianos y la trama de violencia e intrigas de la corte los van a envolver. Y me ayudan a bancarle la cabeza a esta irlandesa que amo.
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