Viendo crecer a Elly
Viendo crecer a Elly

De expedición por mi biblioteca virtual

La semana pasada me fui de expedición a mi Kindle, revolví esa biblioteca virtual que venimos construyendo junto a Amazon hace más de una docena de años y me encontré con algún tesoro. Seguro que a ustedes les pasa, eso de perderse entre sus libros y ... ¡eureka! ..."mirá este libro que compré hace años y ahí quedó". Eso me sucedió con When God was a rabbit de Sarah Winman.

El libro, que está traducido al español bajo el título "Cuando dios era un conejo", fue editado en 2011, fue éxito de ventas en su momento y lleva vendidos como un millón de copias.  Me juego la vida a que me lo compré porque el título me resultó novedoso. Así que allá fui. 

Elly tiene 11 años, vive con su familia en un pequeño pueblo inglés en los años '60 y tiene un secreto. Un secreto que le pesa a ella y a su hermano. Tiene también unos padres amorosos y excéntricos. Y una tía que es una celebrity entrañable, una amiga unida a ella por un hilo de violencias comprendidas y un inquilino que se llama Arthur y que me gustaría que fuera mi amigo para siempre. 

Elly tiene que crecer rápido y nosotros lo hacemos con ella. Y la autora nos conduce con ingenio - me reí mucho - por una trama que es dolorosa, con varias aristas y exige de nosotros, los lectores, que seamos capaces de ver las sutilezas de los vínculos y las emociones que se ponen en juego. Tiene además un estilo ágil y abordable que se agradece. 


"La vida es corta, y a veces nos olvidamos de disfrutarla. Nos enfocamos en cosas que no importan, y dejamos de lado lo que realmente importa: los momentos que pasamos con las personas que amamos". (Si, ya sé, parece un libro de autoayuda pero créanme, no lo es y ... de vez en cuando viene bien un poco de fórmula para ser feliz)


* "Mi padre dijo una vez que los zapatos eran el espejo del alma. Creo que simplemente estaba justificando su fetiche por los mocasines".

* "La peor parte de ser adulto es que no puedes simplemente acurrucarte en el regazo de alguien y llorar hasta que te sientas mejor". "Algunas personas son como una tormenta eléctrica, siempre listas para explotar en cualquier momento. Otras son más como un día soleado, tranquilas y predecibles. Y luego están las personas como mi madre, que son más como una nube que se arrastra lentamente por el cielo, sin hacer mucho ruido pero siempre presente"

Detalle: el final es un poco predecible y edulcorado, lo sé y tomo nota. Me encantó igual.


Comentarios

Últimas entradas

10 nov

Libro de diciembre

Austen, siempre

Leer más
09 nov

libro de noviembre

Escuchar al otro

Leer más
08 nov
07 nov

Libro de agosto

Una mujer fascinante

Leer más
Mostrando : 1 a 4 de 53 resultados

Diseño por Serendipia. Desarrollo por BigWeb